1- |
Concentra
tu atención en "dar" más
que en "recibir". Cuando tu meta sea brindarle
placer a tu pareja, siempre encontrarás oportunidades
para alcanzar tu objetivo. Como consecuencia de
eso tú también ganarás, pues
las personas tienden a corresponder un comportamiento
positivo. |
2- |
Sé
cuidadoso en mantener silencio cuando tu cónyuge
te insulte. Ignorando los desaires y los insultos,
evitarás muchas discusiones innecesarias.
El momento de disgusto pasará rápidamente.
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3- |
Renuncia
a las expectativas irreales. Las personas entran
al matrimonio con muchas expectativas que no son
conscientemente expresadas. Al renunciar a las expectativas
irreales, evitarás frustración y enojo.
No esperes que tu cónyuge sea perfecto y
no hagas comparaciones. |
4- |
Evita etiquetar
aquellas cosas que te disgustan con el nombre de
"horrible". Intenta encontrar una perspectiva
positiva a las cosas. |
5- |
Piensa
de qué manera puedes motivar a tu pareja
a que haga lo que tú quieres que ella haga.
Si tu primera estrategia no es efectiva, continua
probando con otras estrategias. Recuerda que una
alabanza sutil es una motivación poderosa.
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6- |
Sé
consciente de que la respuesta que realmente obtendrás
estará acorde a la intencionalidad de tu
mensaje. Clarifica tus metas. Si tu método
de comunicación no te ayuda a lograr tu objetivo,
cambia tu enfoque. Fijando tu pensamiento en el
objetivo principal, el cual es tener un matrimonio
feliz, no te desviarás. |
7- |
Ten predisposición
a transigir. Ten voluntad para hacer algo que no
harías a cambio de un comportamiento similar
de tu pareja. |
8- |
No culpes
o condenes a tu pareja por los errores que comete.
Planea el mejor método para evitar que estos
errores vuelvan a ocurrir, sin despertar resentimiento
o dañar los sentimientos de tu pareja. |
9- |
Vive el
presente. Lo que haya salido mal en el pasado, ya
pasó. Enfoca tu pensamiento en mejorar la
situación en el presente. |
10- |
Constantemente
pregúntate: ¿Qué puedo yo hacer
para tener una atmósfera feliz en la casa?
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