Disfruto
trabajar con nuevos creyentes, la pasión
que veo en sus
ojos la primera vez que toman un taller en la iglesia
me llena de vida. No es lo mismo dar una clase bíblica
para creyentes maduros, o madurando, que hablar
con personas que no tienen ni idea sobre lo que
es la iglesia, un capitulo o un versículo.
Algunos escuchan hablar de Juan 3:16 y me preguntan
en que página está.
|